5 claves para identificar el bloqueador solar ideal para ti

El verano está a la vuelta de la esquina y, aunque pasar más tiempo al aire libre traerá grandes beneficios para tu salud y bienestar, también es importante que conozcas cómo proteger tu piel del impacto del sol sin importar el lugar en el que te encuentres.

¿Por qué me afectan los rayos solares?

El sol emana 2 tipos de radiación ultravioleta (UV) que afectan tu piel de diferentes maneras: la radiación ultravioleta A (UVA) y la radiación ultravioleta B (UVB).

Los UVA son los responsables de que tu piel adquiera un tono bronceado después de pasar toda una tarde bajo el rayo del sol. Son capaces de penetrar hasta las capas más profundas de la dermis y, sin los cuidados necesarios, pueden causar alteraciones celulares que aceleran el envejecimiento de la piel y nos predisponen a padecer cáncer.

Los UVB son absorbidos por la capa más externa de la piel, de ahí que esta se note roja después de haber pasado un largo día en la playa. Y, aunque no suenan tan agresivos como los anteriores, el daño más grave que ocasionan en nuestra piel es que queman el tejido directamente, provocando dolor y manchas en las zonas expuestas.

¿Cómo proteger mi piel de los rayos UV?

Todos necesitamos protección contra los efectos nocivos del sol y, aunque después de conocer esta información lo normal es que quieras permanecer dentro de casa durante el resto de la temporada, la buena noticia es que, en la actualidad, existen distintas opciones de productos que cuidarán de tu piel ajustándose a sus necesidades específicas. Conozcamos más de cada uno de ellos…

Bloqueador solar:

También conocido como pantalla solar, se trata de un producto espeso al tacto y usualmente de color blanco. Su fórmula se compone principalmente por filtros solares, los cuales reflejan, absorben y esparcen tanto los rayos UVA como los UVB, convirtiéndose en una de las mejores opciones para proteger nuestra piel del envejecimiento prematuro y daño celular.

Protector solar:

Tiene una textura más ligera que la del bloqueador, haciendo que se absorba en la piel con mayor facilidad y tenga que ser reaplicado con frecuencia. Es capaz de filtrar los rayos UVB, pero no todas las presentaciones de este producto ofrecen protección contra rayos UVA.

Lo que tienen en común estas fórmulas, es el Factor de Protección Solar (FPS), etiqueta que seguramente ya has visto en algunos de tus artículos favoritos para el cuidado de la piel. Se trata de un índice que nos comunica el nivel de protección del producto contra los rayos UV. El rango recomendado para tu cuidado diario, es de 30 a 50 FPS.

El bloqueador ideal para ti:

Después de conocer todo lo que hay detrás de estos productos, te queremos compartir el día de hoy, estas 5 claves para que puedas identificar la fórmula perfecta para tus actividades diarias y tipo de piel:

1. Pon atención a la etiqueta de tu bloqueador o protector solar:

Para comenzar a disfrutar de todos los beneficios de estos productos, es importante primero conocer sus indicaciones de uso. Lleva el registro de la fecha de caducidad de tu envase y consérvalo en un sitio fresco y libre de humedad para que no pierda sus propiedades. Aplícalo de 20 a 30 minutos antes de exponerte al sol y cuida que su FPS sea el ideal de acuerdo a la actividad que vas a realizar al aire libre.

2. Elige el producto que más se ajuste a tus necesidades:

En el mercado encontrarás protectores y bloqueadores solares en distintas presentaciones: crema, loción, spray y/o gel. En términos generales, si lo que buscas es mayor protección, las fórmulas en presentación líquida (cremas y lociones) son las más efectivas; pero si lo que deseas es disfrutar de una absorción rápida, el spray y el gel serán tu mejor opción. Todo depende del efecto que quieras alcanzar.

3. Recuerda aplicar el protector o bloqueador en todo el cuerpo:

Sé cuidadoso y abarca cada zona de tu piel, especialmente aquellas que solemos olvidar con mayor frecuencia: nuca, pecho, hombros, empeines, labios y orejas. También recuerda que el producto que utilices para tu cuerpo, puede no ser el ideal para tu rostro, ya que la piel de esta zona es más delicada y propensa a desarrollar manchas, arrugas y flacidez con mayor facilidad. Encuentra la fórmula ideal para cada zona de tu cuerpo.

4. Complementa la protección de tu fórmula:

Además del uso diario de protectores y bloqueadores solares, la mejor manera de protegerte del daño de la radiación UV, es usar ropa de manga larga y accesorios como sombreros, pasar tiempo en zonas de sombra y evitar tomar el sol entre las 10:00 a.m. y las 4:00 p.m. Así mismo, existen algunos aceites vegetales como el aceite de almendras, que complementan la acción de los productos que utilizamos y regeneran la piel después de la exposición al sol.

5. Pide asesoría de un experto:

Si quieres averiguar las necesidades de tu tipo de piel, es recomendable visitar a un dermatólogo. Este especialista te podrá responder todas tus preguntas y recomendar productos adecuados para el cuidado de tu rostro y cuerpo.

Estamos seguros que siguiendo estas recomendaciones, podrás disfrutar de la estación que está por llegar, libre de preocupaciones y con una total protección a los rayos del sol.

¿Te gustó este artículo? 

Te invitamos a compartirlo.