Beneficios del aceite de almendras

 Aceite de almendras

El cuidado corporal es fundamental para nuestro bienestar integral, y utilizar ingredientes naturales para limpiar y proteger cada área de nuestra piel, contribuye a restaurar su equilibrio, manteniéndola sana, fresca y tersa sin importar el momento del año.

Uno de los elementos de la naturaleza más utilizados para lograr este cometido, es la almendra; todo esto debido a los numerosos beneficios que ofrece para el cabello y la piel.

Existen dos tipos de almendra, la dulce y la amarga; esta clasificación, se hace a partir de sus distintos usos. Las almendras dulces son uno de los frutos secos con mayor potencial nutritivo: son fuente importante de fibra insoluble, proteína vegetal y antioxidantes que evitan el envejecimiento prematuro de nuestros tejidos. Por otra parte, las almendras amargas no son comunes para su ingesta ya que contienen cianuro de potasio, un elemento tóxico y nocivo en grandes cantidades.

Las propiedades de ambos tipos de almendra no sólo se reflejan en nuestra alimentación, pues, como uso tópico, nos proveen con uno de los aceites naturales más benéficos para el cuidado de la piel y el cuero cabelludo.

Este aceite, se extrae por presión en frío del hueso de este fruto tanto en su variedad dulce como amarga. El proceso da como resultado un líquido amarillento y de suave aroma, el cual, se ha utilizado desde la antigüedad por sus propiedades calmantes e hidratantes.

Es de alta afinidad con la piel y, debido a su textura ligera, también es de rápida absorción. Es un aceite líder en el ámbito cosmético, rico en nutrientes como la vitamina E, magnesio, ácidos grasos omega-3 y zinc; los cuales, promueven la renovación de las células de la piel, reduciendo así la aparición prematura de líneas de expresión y el daño ocasionado por una exposición prolongada a los rayos del sol.

También ofrece muchos beneficios para el cuero cabelludo, su alto contenido de proteínas y vitaminas A, B y E, ayudan a acondicionar y reparar el cabello, otorgándole mayor suavidad y brillo. De igual forma, sus propiedades humectantes frenan la descamación del cuero cabelludo y contrarrestan la aparición de puntas abiertas.

Ahora ya conoces la gran variedad de beneficios que ofrece el aceite de almendras

Pero… ¿cómo lo podemos utilizar en nuestra rutina de cuidado diario?

Si lo que buscas es disfrutar de sus beneficios en tu piel, el aceite de almendras lo podrás encontrar comúnmente dentro de la fórmula de distintas cremas humectantes o lociones, las cuales tienen como principal función, suavizar, nutrir y devolverle elasticidad a tu piel.

Estas cremas hidratantes, retienen la humedad dentro de las células de tu piel, restaurando su pH normal y otorgándole como resultado, una apariencia hidratada y radiante. Son ideales para realizar masajes por dolores musculares, ya que la almendra posee propiedades anti inflamatorias naturales, relajando así la tensión muscular y reduciendo nuestros niveles de estrés en el proceso.

Como crema de contorno de ojos, reduce la aparición de ojeras y manchas. El aceite es delicado con esta zona tan sensible del rostro y revitaliza la piel, devolviéndole frescura a nuestra mirada.

Por último, es importante agregar, que también podrás encontrar este aceite en distintas presentaciones de champús y acondicionadores, los cuales te ayudarán a fortalecer cada hebra de cuero cabelludo, aportando luminosidad, sellando puntas abiertas y facilitando su cepillado diario.

Como ves, las almendras son un preciado tesoro que nos ha otorgado la naturaleza y, su aceite, es el aliado perfecto para cuidar la salud, interna y externa, de tu cuerpo.

 

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