Conecta con tu cuerpo

 

El paisaje otoñal es razón suficiente para animarnos a recorrer las calles de la ciudad, liberar la mente del estrés y destinar tiempo a nuestro bienestar integral… pero te sorprenderá saber que, caminar al aire libre durante esta temporada, tiene incluso más beneficios para tu salud de los que podrías llegar a imaginar.

Caminar es una forma diferente con la que contamos para ejercitar el cuerpo y la mente a la vez. La actividad física libera endorfinas en nuestro organismo, sustancias popularmente conocidas como “las hormonas de la felicidad”, ya que generan una sensación general de alegría y bienestar en el cuerpo, favoreciendo la reducción en nuestros niveles de estrés y, por ende, un equilibrio emocional.

Al tratarse de un ejercicio que realizamos al aire libre, también estamos promoviendo la obtención de vitamina D debido a la exposición directa a la luz solar. Esta vitamina no sólo se convertirá en una gran aliada para conservar un semblante luminoso en tu piel, sino que también te ayudará a fijar el calcio y fósforo que tus huesos necesitan, acción que, como resultado, incrementará tu fortaleza.

Por último, caminar a través de espacios naturales te permitirá ejercitar los músculos y tendones de tus piernas por completo. Todo esto debido a los cambios en el terreno que encontrarás a tu paso, a la resistencia del viento y a las variaciones de ritmo que vayas experimentando a lo largo de tu avance. La buena noticia es que, debido a los sonidos, aromas y el paisaje que encuentres en el ambiente, no te cansarás tanto como al realizar una rutina de ejercicio en un espacio cerrado.

Te invitamos a salir de tu casa este otoño y disfrutar de todo lo que la naturaleza aguarda para ti. Se trata de la oportunidad perfecta para reflexionar sobre tu vida, encontrar belleza en lo que antes parecía cotidiano y descubrir cómo la transformación que observas en el ambiente, impacta positivamente en tu interior.

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